Haiku
Igual que el bonsai
arbolada pequeña
así es el haiku
Alegoría
Algún día
también serán dioses
las caracolas
Alegoría II
Caracol urbano
no te vayas por las calles
usa mejor el metro

Alegoría III
Cobró forma
se convirtió en caracol
la ambigüedad
Lunes
Yo no sépor que
tenía que ser lunes
el día de la luna

Fiesta
Voy a disfrazarme
y descubriré los secretos
de la frivolidad
Sol
Poderoso sol
mantén siempre tu fuego
en un círculo
Génesis
Cuando me encuentre
mi soledad
seguro nacer

Justo decreto
Justo decreto:
que ser impredecible
sea un derecho
Ausencia
La ausencia es ojo
que hurga con su vacío
nuestra nostalgia
Herida
La carne viva
se abrió cual flor de sangre
en tu herida

Mi gata
No es tan negra
como tu pelaje
la noche
Mi muerte
Así es mi muerte
le sopla las respuestas
a mi corazón

Mariposas
Son las hojas
acostadas mariposas
en el otoño
Hadas
Sé que son hadas
pero dónde están las alas
de las bailarinas
Danza
Si fuera sorda
podría oír la música
con sus movimientos
Hastío
Qué aburrido
ser manecilla
de reloj
Niñas
Salen las niñas
de su clase de danza
una llovizna

Tejedora
Quien nos teje
desde que somos niños
es la muerte
Florecilla
Como flor marchita
cuelga su cabeza
niña dormida

Humedad
Se acostaron
dos gotitas de lluvia
sobre mi cama
Desfile
Cielo aborregado
es como si las nubes
marcharan rumbo al sol
Alborada
El horizonte
se llena de nubes
va a amanecer

Copos
Sobre el horizonte
como copo de nieve
caen las estrellas
Vivo
¡De qué me quejo!
vivo en la gloria
esquina con infierno

Seducción
Llega desnuda
la muerte lujuriosa
devora-hombres
Resaca
Llego del mar
a la ciudad
y todo me suena a oleaje

Amante
Hombre ninguno
acaricia como tú
ráfaga de viento
Voluntad última
No me sepulten
dejen que sea la tierra
quien me abrace

Humus
Ya es casi tierra
una vez que se cae
la hoja de un árbol
Hueco
No es productivo
como la llama fatua
este vacío
Renca triste para un montaraz en su abismo
La fuerza oscura
de tu abismo sin fondo
que todo traga
Lleva a la noche
de tu eterna tristeza
mi soledad
No puedo huir
eres un hoyo negro
un remolino

Mi luz fue hilo
débil que te lancé
para salvarte
Mi voluntad
de azúcar se deshace
en tu hastío
Creí que había
un montaraz adentro
hallé la nada
Inmensidad
vacía donde nadie
oye mi voz