Narrativa gráfica: Segundo premio 

Esta situación pasó de verdad.
Me gustaría decir que, como aquí, todo quedó en una curiosa anécdota, pero la diferencia entre lo que
dibujé y lo que ocurrió en la realidad radica en el final.
A pesar de que intenté recuperar lo que había perdido, me di cuenta de que hay cosas que no podía controlar,
y que no estaba mal dejarlas ir.


Por eso, en este mundo que creé, y dado que últimamente he tenido que dejar ir muchas cosas que amo,
decidí darle un final en el que no tuve que aprender esa lección.
Puede que sólo sea un escape de mi alma para no sufrir tanto: pensar que hay un mundo donde no tuve
que aprender a decir adiós ni a perder nada significativo para mí.
¿Por qué tendría que dejar ir algo que me importa tanto?

Pero esa no es mi realidad.
Como dije, es sólo una posibilidad en un mundo imaginario que yo misma creé…